Secretaría para el Desarrollo Sustentable de los Pueblos Indígenas - Lacandón (hach winik)
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Lacandón (hach winik)

De acuerdo al Censo de Población y Vivienda 2010 (Consulta de Población de 3 años y más, por municipio, según Lengua del Jefe, Jefa o cónyuge), existen 1 mil 675 hablantes de la lengua maya-lacandón, 784 más que los datos arrojados por el II Conteo de Población y Vivienda 2005.

Los lacandones se llaman a sí mismos hach winik, que significa "verdaderos hombres". Se piensa que originalmente el vocablo lacandón se refería a un grupo hablante de chortí el cual, en tiempos de la conquista, habitaba en una pequeña isla en el río Lacantún, en el extremo sur de la selva y que se autodenominaban "los del Lacantún", que significa en chortí "gran peñón" o "piedra erecta" y al ser españolizado se convirtió en lacandón o lacandones.

Los hach winik son hablantes de un dialecto del maya yucateco. Se consideran originarios de la península de Yucatán y del Petén guatemalteco, que posteriormente migraron durante diversos periodos hacia la selva chiapaneca.

Habitan en el estado de Chiapas. Particularmente ocupan la zona selvática del estado que es conocida con el nombre de Selva Lacandona y cuyos límites son: al este el río Usumacinta y Salinas; al sur la frontera internacional con el vecino país de Guatemala; al norte la vía férrea del sureste; al noroeste la carretera Ocosingo-Palenque y al suroeste el océano Pacífico.

La enfermedad se considera como un castigo por parte de los dioses para aquellos individuos que transgreden las normas sociales o religiosas. Así, quien no pide permiso a los dueños del monte para quemarlo, quien no deposita las ofrendas correspondientes o quien duda de la existencia de los dioses recibe como castigo una enfermedad.

Los hogares lacandones se sitúan regularmente en sitios cercanos a ríos, arroyos o lagunas; esto les permite además de la pesca, el abastecimiento de agua para todas las necesidades de la población (cocinar, bañarse, lavar).

La producción artesanal representa una fuente de ingreso económico, aunque su producción es mínima. Elaboran collares de semillas, objetos de barro y madera que generalmente son representaciones antropomorfas o de personajes de su tradición oral, así como arcos y flechas de bejuco.

El patrón tradicional de subsistencia se basa en el uso múltiple de la tierra en la que aprovechan varias zonas ecológicas: la milpa, la selva, el acahual (zona de transición entre la selva y el campo agrícola) y las zonas acuáticas y semiacuáticas. El uso combinado de estas diversas áreas proporciona a los lacandones la posibilidad de aprovechar una extensa variedad de productos, animales, vegetales y minerales. La explotación agrícola se fundamenta en el sistema de roza, tumba y quema. Otra de las actividades económicas que realizan los lacandones es la ganadería de tipo extensivo en los terrenos agrícolas que se encuentran en periodo de descanso o barbecho. En estos mismos o en otros se practica la caza y la recolección de leña y de plantas que utilizan para la construcción de casas, instrumentos agrícolas y utensilios de cocina o bien para la alimentación.

Los asentamientos lacandones invariablemente son erigidos en las cercanías de lagos, ríos y arroyos, los cuales también representan un área de recursos de subsistencia, fungen como fuente de recursos y como apoyo importante para el desarrollo de la agricultura, puesto que las aguas estancadas aportan nutrientes al suelo. Asimismo, se aprovecha la extensa variedad de fauna que frecuenta o habita en dichas zonas, como aves, reptiles, peces y moluscos.

En décadas anteriores era común la práctica de la poligamia y un hombre podía llegar a tener de dos a cinco mujeres. Esto era visto en la comunidad como símbolo de estatus o prestigio social. Sin embargo, en la actualidad ha ido desapareciendo a causa de la introducción de cultos protestantes que induce a los lacandones a formalizar matrimonio con una sola mujer.

A partir de haberse convertido en propietarios legales de una considerable extensión de territorio selvático, este grupo se ha visto en la necesidad de tener representantes formales ante instancias gubernamentales. Para tal efecto, se elige por consenso intercomunitario una comisión integrada por representantes de las tres comunidades.

Su sistema religioso se basa en los ciclos de la naturaleza. Consideran que en los tiempos míticos, los dioses supremos habitaron la tierra y que sus moradas eran los grandes centros arqueológicos asentados en la región, como son Palenque, Yaxchilán y probablemente Piedras Negras.

La relación entre los Lacandones, choles y tzeltales ha sido conflictiva debido a que, originalmente, la dotación de tierras sólo fue para los lacandones; al llegar los otros grupos a esa zona reclamaron el derecho sobre estas mismas tierras. 

Fuente:

Cifras: Censo de Población y Vivienda 2010. INEGI Textos: Extracto de las Monografías de los Pueblos Indígenas. Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Actualizado al:

02 de September del 2014